miércoles, 6 de julio de 2011

apretame bien la mano que un lucero se me escapa entre los dedos

Tengo ronca el alma de quererte en esta soledad llena que me ahoga;
 tengo los ojos llenos de luz de imaginarte y tengo los ojos ciegos de no verte; 
tengo mi cuerpo abandonado al abandono y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte; 
tengo la voz tosca de hablar con tanta gente y tengo la voz preciosa de cantarte;
 tengo las manos agrietadas de la escarcha y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte;
 tengo soledad, luz, alegría, tristeza, rebeldías, amor, sonrisas y lágrimas...  
Y también te tengo a ti, preciosa, caminando por las venas con mi sangre.