jueves, 30 de diciembre de 2010

Life it's your dance


Hoy, 31 de Dicembre a las 00:32, me doy cuenta finalmente que nada en la vida es vano.
Todo lo que hacemos, decimos o vivimos nos sirve de algo, y eso hace que la vida no sea mas que un camino de enseñanzas.
Hoy termino un capitulo de mi vida.
Hubo cosas lindas, cosas feas, cosas que me dolieron, cosas que no puedo definir con palabras, cosas productivas, actitudes mediocres, esfuerzos.
Mil cosas.
Las cosas lindas me las quedo enteras, las llevo en la piel, las no tan lindas? también, esas las llevo en la sangre más que en la piel, porque las tengo adentro, porque lo que supe aprender de esas cosas no tan lindas las llevo en las venas, y las tengo presentes en cada órgano de mi vida.
Valor? valor no tiene el que lleva las cosas lindas en la piel, quien no lo haría? quien no se queda mirando una foto de un lindo día con gente que quiere y conserva?
Cambio la pregunta:
Quien quiere recordar todo lo que sufrimos y que a la vez nos dejo tanto por esa persona que ya no está? o ese momento que ya paso? Eso es valor.
Saber llevar esas cosas con nosotros, y por sobre todas las cosas estar orgullosos de ello.
Básicamente eso es mi 2010, el valor de poder bajar la cabeza ante quien se lo merece y llevar marcadas esas cosas en un principio parecieron destruirme, pero al final solo me comprobaron que la vida es un juego, y que yo
definitivamente sigo
en él.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿es el fin o es el principio?

¿Que alegría puede producir un final trunco? para mi ninguna. Capaz para aquellas personas cuya subjetividad sea su alimento de la creación es algo que a merita la adoración. ¿Para mí? por un lado me gusta la idea, es atractiva, pero cuando caigo en la concavidad de la realidad, como si fuera una sábana gastada y predecible, ahí es cuando me gustaría tener un final cerrado, simple, que me fuera fácil de disfrutar.
Algo con lo cual pudiera levantarme en la mañana y dijera: no tengo nada, pero tengo eso.
Cuidado, a no confundir.
Las cosas seguras no siempre son las que nos hacen bien, pero son seguras al fin, y esa seguridad es la que no hallo.
Tengo al destino como si fuese el celeste reflejo del cielo sobre el agua.
Dentro de él fluyen en sentidos indefinidos las probabilidades, que me alimentan,contra mi voluntad.
Hago pie en ese mar? o acaso ya me hundí?