A los ocho años un niño no sabe como enfrentar problemas serios, pero con el tiempo esas cosas se van aprendiendo. Uno lo necesita para poder crecer como ser humano. Pero en ese proceso de crecimiento se necesita a alguien para ayudarte a superar las cosas, algo que te saque de lo cotidiano y que te ayude a enfrentar los problemas…
Cuando Clara tenía ocho años, su madre falleció de cáncer.
años atrás, había muerto su padre en un accidente automovilístico. Clara se sentía extraña, simplemente no podía imaginarse una vida sin las personas más importantes que hubieran existido para ella.
La pequeña vivía con su tía, la hermana de su padre, que estaba bastante ausente en su vida, ya que no le daba casi importancia a la niña, solo se hacia cargo de su comida y de que fuera a la escuela, nada más.
Clara , ya con 10 años, se sentía mas que sola, no tenía casi amigos, nadie la acompañaba cuando lloraba a sus padres, nadie.
Un día, Clara llega de la escuela, como era al mediodía su tía aún trabajaba, iba a estar sola.
Saca sus llaves, abre la puerta, ve todo vacío a su alrededor, todo como de costumbre, entra a su habitación, pero no ve todo como de costumbre, encuentra algo distinto, una caja, una caja de cartón con agujeritos.
Clara predecía lo que había en su interior mientras miraba la caja desde lejos, o más bien lo deseaba, deseaba que fuera lo que ella tanto esperaba. Abrío la caja y se encontró con lo que quería, un cachorro de dálmata, justo frente a sus ojos. Sí, ese perrito era de ella, solo de ella, y de nadie más, lo llamó Ringo, en honor al baterista de los Beatles, grupo favorito de su padre.
Para ella era el cachorro más hermoso de todo el mundo, solo de ella, tan de ella, que con el tiempo se hicieron inseparables. Ringo esperaba todas las mañanas a que llegara Clara, para que jugaran toda la tarde juntos; y también Ringo la acompañaba cuando Clarita lloraba a sus padres por las noches. Si, la acompañaba siempre, siempre fiel, ahora no era como de costumbre, ahora estaba acompañada.
Un día, mientras clara paseaba a Ringo por la vereda, pasó su tía, que venía del almacén, y se quedó hablando con Clarita. Eso provoco que Clara se distrajera, y dejara de cuidar a Ringo.
En un momento, Ringo cruzó la calle, de repente, una derrapada seca, - ¡NOOOOOOO!- se escucha desde la otra acera, SÍ, el auto atropelló a Ringo, lo pasó por arriba sin piedad, Clarita no respiraba, tenía un escalofrío que recorría lenta y fríamente su cuerpo, Clara no hablaba ni dejaba de mirar a su Ringo, no , no podía soportar otra tragedia así, no podía, simplemente no podía…
Ahora cuando entraba a su casa después de la escuela, estaba todo vacío, como de costumbre, no había nadie, no había nadie mas que ella, estaba todo vacío, estaba sola, como de costumbre.
Noviembre 2008
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